La Plaza - Parque Boyacá

 

Concepto del Arquitecto Jaime Enrique Clavijo Gutiérrez

Cuando se habla de la remodelación del parque Boyacá, se puede hacer desde varios puntos de vista y sesgos, y es que esta intervención arquitectónica aparte de tratarse de una obra civil como cualquier otra, se trata coloquialmente de meterle la mano al parque principal de la ciudad de Tuluá, el centro de la ciudad, el lugar de todos, de aquellos que pagan impuestos aquí y de los que no, emblema de la institucionalidad del pueblo tulueño, ya que alberga la alcaldía, el consejo municipal y la iglesia católica.

El concepto con que fue diseñado el parque hace muchos años respondía a las necesidades y estilo de la época, pero las actividades que se estaban realizando en el los últimos años, tales como conciertos, desfiles, marchas, manifestaciones políticas, culturales y sociales, y el uso indebido que muchos estaban haciendo de el, ameritaba un nuevo concepto y propuesta arquitectónica acorde con la época y las nuevas actividades que se desarrollaban allí, esto sumando al crecimiento de la ciudad y de su población, hacia necesaria la intervención del parque Boyacá.

Desde la óptica arquitectónica puedo decir que el nuevo espacio con características acopladas de parque y plaza cívica, fue una buena alternativa a las premisas de diseño que se planteaban para la remodelación, el hecho de ampliar y delimitar las áreas peatonales es por si solo un acierto del proyecto, brindarle mas espacio al peatón – razón fundamental de las políticas de espacio publico – era lo mejor que se podía hacer para dar respuesta a las diferentes necesidades y actividades que se estaban realizando en el parque. En cuanto a la localización de los diferentes ambientes que brinda la plaza – parque, estos son concordantes con las actividades que se dan en las construcciones que conforman su entorno, me parece acertada la lógica de que el área de plaza sirva de complemento a las labores administrativas, sociales y eclesiásticas de la Alcaldía Municipal y la iglesia San Bartolomé; queda analizar con argumentos si el sitio de los baños públicos era el mas conveniente o no, pero lo cierto es que en términos de lograr una mayor y mejor área para el uso de la población, la remodelación es buena, y eso se comprueba cuando se transita, y lo ratifica el sin numero de actividades que se han realizado en la plaza – parque Boyacá desde la fecha en que se puso al servicio de la ciudadanía en general.

Esta intervención del parque Boyacá, con todo lo que se ha dicho, me hace pensar que los tulueños quieren su parque y les importa la ciudad, por tal motivo es la hora de que veamos y sintamos a Tuluá como algo dinámico y con vida, ella es nuestra casa, nuestra patria chica, ella siente lo bueno y lo malo que le hagamos, recuerden “un lugar amable”, cambiemos de actitud queramos y cuidemos nuestra ciudad y apropiémonos de sus espacios de una manera cívica y responsable, Tuluá tiene vida y es la vida de todos los tulueños.